Por Fernando Ottati
El famoso superhéroe arácnido, conocido durante años como El Hombre Araña, apareció por primera vez en televisión en 1977. Sin embargo, por decisión de marketing, actualmente se utiliza su nombre original en inglés, Spider-Man, incluso en los países de habla hispana. La serie de CBS, protagonizada por Nicholas Hammond, tuvo un éxito considerable, aunque estaba bastante limitada por las posibilidades técnicas de la época. Las producciones televisivas todavía no contaban con efectos digitales y todo se realizaba mediante efectos prácticos. Aun así, la serie lograba mostrar a Spider-Man escalando paredes y utilizando sus redes, aunque estas tenían más la apariencia de gruesas cuerdas que de telarañas. Por alguna razón, y a pesar de que algunos todavía recordamos aquella serie con nostalgia, Marvel pareció querer olvidarse de ella. Nunca decidió relanzarla ni en DVD ni en Blu-Ray, ni remasterizarla, como sí ocurrió con tantas otras series de televisión de los años setenta.

En el 2002 comenzó la Spidermanía con la trilogía de Spider-Man de Sam Raimi, protagonizada por Tobey Maguire. Para entonces, los efectos digitales estaban en pleno auge y esas tres películas batieron todo tipo de récords en la taquilla. Después, en el 2012, llegó el reboot con Andrew Garfield, quien interpretó a un nuevo Spider-Man en dos películas, no tan exitosas como las anteriores.
Más tarde, en el 2016, se produjo un nuevo reinicio, esta vez comandado por Tom Holland, quien hizo su aparición en el MCU en la película Captain America: Civil War, junto a Iron Man, y posteriormente participó en otras películas de los Avengers. Luego llegó su propia trilogía con Homecoming, Far From Home y No Way Home. En esta última, el concepto del multiverso permitió volver a ver a Tobey Maguire y a Andrew Garfield combatiendo junto a Tom Holland, además de incorporar a villanos provenientes de las películas anteriores.

Ahora llega el turno de Spider-Man: Brand New Day, la cuarta película protagonizada por Tom Holland como el trepamuros, siguiendo los acontecimientos de Homecoming. Después de que su identidad secreta fuera revelada, Peter le pidió al Dr. Strange que hiciera un conjuro que logre que todo el mundo se olvide de Peter Parker. El hechizo funciona y todo lo relacionado con Peter queda borrado. El mundo sabe que existe Spider-Man, pero no Peter Parker. Todos, incluida su novia MJ, interpretada por Zendaya, y su mejor amigo Ned, interpretado por Jacob Batalon, han olvidado completamente quién es y todas las cosas que hicieron junto a él. De esta manera, Peter termina completamente solo, sin que nadie sepa quién es realmente. Originalmente, lo que Peter quería era que nadie conociera el secreto de su identidad, pero el hechizo fue mucho más allá: su nombre desaparece de la faz de la Tierra, de las fotografías, de los documentos y de los recuerdos. Ese es precisamente el error, porque no era lo que Peter quería.
Y así es que comienza esta nueva entrega donde encontramos a Peter viviendo en un apartamento muy modesto, rodeado de varias computadoras y asistido por una IA que le responde (con la voz de Naomi Watts). También cuenta con una máquina de tejer que le arregla sus trajes y poco más. Sin embargo, nunca se aclara de qué vive ni dónde obtiene sus ingresos, más allá de su actividad como Spider-Man.

Peter permanece conectado con sistemas de alerta de crímenes y robos, ayuda a la policía y atrapa delincuentes. Dentro de ese trabajo mantiene contacto con una de las jefas de policía, Jean DeWolff, interpretada por la latina de ascendencia puertorriqueña Liza Colón-Zayas (The Bear), con quien Peter dialoga constantemente y mantiene cierto contacto. La trama nos recuerda constantemente que Peter extraña mucho a sus amigos, ya que permanentemente se mantiene al tanto de lo que hacen utilizando las redes sociales.
También nos enteramos de que Nueva York es una ciudad más segura que antes gracias a Spider-Man. Se ha enfrentado a muchos villanos y allí vemos cómo los creadores reproducen en el cine famosas portadas de los cómics, con el héroe enfrentándose a Tarántula, Boomerang, Escorpión, Tombstone y algunos más. Spider-Man siempre logra atraparlos, lo que hace que Nueva York lo quiera tanto que la alcaldesa hasta le entrega las llaves de la ciudad. Spider-Man es extremadamente conocido y respetado, mientras que Peter se siente totalmente aislado, solo, mirando con cierta tristeza esa llave que representa algo muy particular: todos conocen al héroe, pero el hombre que está detrás de la máscara es un ser que sufre la soledad.

De inmediato comienza la acción con un camión blindado de combate desenfrenado a toda velocidad por las calles de Nueva York. Allí aparece en acción otro justiciero, Punisher, interpretado por Jon Bernthal (The Wolf of Wall Street), con quien supuestamente el arácnido ya ha tenido contacto anteriormente. Este personaje ya había aparecido en las series de Netflix y ahora forma parte del MCU, al sumarse a Daredevil: Born Again, la serie de Disney+. Aquí vemos nuevamente a un personaje rudo que no tiene miedo de disparar sus armas en público.
El camión nos muestra la verdadera amenaza: un nuevo enemigo puede poseer a otras personas y pasar de una a otra, sin que las personas poseídas entiendan dónde están ni qué sucedió. Esto dificulta la tarea de Spider-Man, que intenta detener a personas comunes mientras trata de comprender qué está sucediendo. Todo esto está comandado por la villana de la película, interpretada por Sadie Sink (Stranger Things), quien revelará su nombre al final de la cinta.

Para complicar aún más la situación, Peter comienza a experimentar dolores de cabeza y nota que está mutando como un arácnido. Ya ni siquiera necesita su telaraña, porque su propio cuerpo genera telaraña orgánica, como en el caso de las películas de Tobey Maguire. Para saber qué puede estar sucediéndole, contacta a Bruce Banner, interpretado por Mark Ruffalo, más conocido como Hulk, otro personaje que justamente se encuentra en Nueva York, con quien consigue ciertas ideas que le pueden servir.
Esta cuarta entrega nos presenta a un Peter más adulto, más responsable y más vulnerable, pero que sabe que no puede hacer todo solo y que necesita de los demás. Peter quiere deshacerse de estos nuevos poderes que lo desconcentran, que dejan sus ojos completamente negros, y que además lo tornan más violento. Ya no controla su tela como de costumbre, debido a que la orgánica tiene otro tipo de elasticidad, lo que genera ciertas situaciones divertidas. Aunque Spider-Man: Brand New Day tiene toques cómicos, afortunadamente no fueron incluidos tantos como en las películas anteriores, lo cual hace que este largometraje tenga un tono más serio.

Este Peter es interpretado de gran forma por Tom Holland; es quien más se destaca en toda la cinta, demostrando todos sus niveles emocionales de actuación. El actor británico lleva sobre sus hombros buena parte del peso dramático de la película y consigue transmitir la soledad de un personaje que tiene todo lo que cualquier superhéroe podría desear, pero que como Peter Parker prácticamente no tiene nada. Los roles de los personajes de MJ y Ned han sido reducidos en este largometraje, algo que muchos fanáticos pedían, ya que estaban cansados de que ellos estuvieran todo el tiempo en pantalla. En conjunto, el reparto funciona en muy buena forma.
Esta es una película muy entretenida, de 2 horas y 25 minutos de duración, que contiene muchísima acción y, sobre todo, cuenta una historia. Este filme no es como las recientes películas de superhéroes de Superman o Supergirl, que tenían guiones lamentables e incluyeron ideas ridículas de James Gunn. Aquí los escritores saben que están contando una historia que tiene principio y final, saben hacia dónde van y qué quieren hacer. Este filme de Spider-Man compite perfectamente con la que para la mayoría sigue siendo la mejor entrega del trepamuros, Spider-Man 2, protagonizada por Tobey Maguire en el año 2004.
El director de Spider-Man: Brand New Day, el hawaiano Destin Daniel Cretton, sabe que hay elementos del MCU que deben estar presentes para que la historia continúe en próximas películas, como la vistosa pelea contra Hulk, pero consigue entrelazarlos con la historia que intenta contar. Es precisamente ahí donde la película encuentra una de sus principales virtudes: Spider-Man vuelve a sentirse como un héroe que pertenece a Nueva York, que patrulla sus calles, que enfrenta delincuentes y que forma parte de la vida cotidiana de la ciudad.

Algo que conviene decir es que Spider-Man: Brand New Day cuenta con efectos especiales espectaculares; ya al comienzo de la película se esforzaron para demostrarnos cómo se desliza por los aires con sus telarañas y es un deleite visual. Parecía que ya lo habían logrado en las películas anteriores, pero ahora tienen más recursos para lograrlo hacer todavía mejor. Sus telarañas también son increíbles. Algo que llama la atención es que después de tantas películas y diferentes tipos de trajes, los directores decidieron volver a lo básico: un traje exactamente similar al de los cómics, y llega a ser el más parecido al traje de la serie de televisión de 1977. Es un uniforme simple, pero no hace falta más: cuanto más fiel a los cómics, mejor.
Muchos dicen que existe una fatiga de los espectadores con el cine de superhéroes, y esto se demostró en películas como Captain America: Brave New World, Thunderbolts, He-Man o Supergirl. Pero aquí se rompen todos esos conceptos. Spider-Man es diferente. Es un héroe que a la gente le gusta, que interesa y que se encuentra entre los personajes de superhéroes con mayor reconocimiento incluso fuera del público tradicional de Marvel. Hasta la crítica parece estar de acuerdo: la cinta tiene un 90% de aceptación en Rotten Tomatoes y CinemaScore la calificó con una A.

En taquilla también batió todos los récords. En su primer fin de semana de estreno, mientras que He-Man recaudó 29 millones de dólares y Supergirl 37, Spider-Man llegó a los 360 millones. A nivel global ya sobrepasó los 2000 millones de dólares en taquilla, unas cifras que superaron todas las expectativas y quebraron los récords establecidos previamente por Avengers: Endgame del 2019.
La fatiga de superhéroes existe, ya que se han creado todo tipo de series y películas de superhéroes y se continúa con proyectos para crear muchos más. Pero Spider-Man nos muestra a un héroe que es uno de los favoritos del público y que no necesita de los Avengers para triunfar. En noviembre llegará Avengers: Doomsday, con el regreso de Robert Downey Jr., Chris Evans y muchísimos actores más. Pero, por ahora, el arácnido puede valerse por sí solo y seguramente aparecerá en la película de finales del 2027, titulada Avengers: Secret Wars.
Spider-Man: Brand New Day demuestra que todavía se pueden hacer películas de superhéroes mientras haya historias capaces de entretener y despertar el interés del público. Y, cuando faltan ideas, existe una fuente inagotable: los cómics. De allí pueden tomar personajes, situaciones, conflictos e historias para seguir construyendo nuevas películas. Precisamente, el título de esta película proviene de una etapa de los cómics de Spider-Man que funcionó como una especie de relanzamiento del personaje y que estuvo relacionada con el villano Mefisto. Una muestra más de que, cuando existe una buena historia detrás, el universo de los cómics todavía tiene mucho material para llevar a la pantalla grande.
