Por Fernando Ottati
Todos conocemos la historia de Superman, Batman o Spider-Man, y sabemos los orígenes de muchísimos superhéroes gracias a sus películas más recientes. Pero quienes veíamos dibujos animados a mediados de los años 80, como es mi caso, también recordamos claramente a He-Man. Confieso que era uno de mis personajes favoritos. No me perdía ningún episodio de la serie y también tuve la oportunidad de jugar con sus figuras de acción. Un dato muy curioso es que la serie de dibujos animados, realizada por Filmation, fue creada inicialmente con el objetivo de promocionar la línea de juguetes y figuras de acción de Mattel. Sin embargo, la serie no solo cumplió ese propósito, sino que se convirtió en una de las más populares de todos los tiempos y llegó a alcanzar un éxito sin precedentes.
Conocer el mundo de He-Man nos hace recordar a todos aquellos personajes que protagonizaban sus historias en Eternia y sus constantes enfrentamientos contra los villanos liderados por Skeletor, quien siempre estaba acompañado por Evil-Lyn, Beast Man, y Trap Jaw, entre otros.

En 1987, durante el auge de máxima popularidad de He-Man, se realizó una adaptación cinematográfica. El héroe fue interpretado por Dolph Lundgren, cuya musculatura encajaba perfectamente con el personaje, mientras que Skeletor estuvo a cargo de Frank Langella. Además, tenía en su elenco a una muy joven Courteney Cox. Aquella producción contó con un presupuesto limitado y, por esa razón, gran parte de la historia transcurría en el planeta Tierra. Fue un fracaso comercial y presentaba numerosas diferencias respecto de la serie animada en aspectos tales como trajes, historia y estética general. Sin embargo, con el paso de los años, terminó convirtiéndose en una película de culto.

En esta nueva versión, titulada Masters of the Universe como la de hace 39 años, la trama sí se desarrolla principalmente en Eternia, donde Adam aún es un niño y se entrena bajo la tutela de Man-At-Arms. Sin embargo, demuestra poca habilidad en el combate y es superado incluso por su gran amiga Teela. La paz del reino se rompe cuando Skeletor invade Eternia y derrota a sus defensores. Se producen intensos combates, entre ellos uno entre Man-At-Arms y Trap Jaw, uno de los secuaces de Skeletor. La secuencia está excelentemente filmada y constituye uno de los mejores enfrentamientos de toda la película. Durante el ataque, Adam escapa con su madre al Castillo de Grayskull, donde Sorceress lo envía a la Tierra junto con la espada mágica, aunque esta se pierde durante el viaje. Quince años después, Adam trabaja en una empresa de recursos humanos, sin dejar de buscar la espada. Conserva el recuerdo de Eternia, de su familia y de sus héroes a través de cientos de dibujos que realizó siendo un niño. Cuando finalmente encuentra la espada, Teela llega para rescatarlo y llevarlo de regreso a Eternia. Allí descubre que el mundo que recordaba ha sido devastado y permanece bajo el dominio de Skeletor.

La película está repleta de guiños destinados a los fanáticos. El más evidente es la aparición de Dolph Lundgren, hoy con 68 años, en un breve papel en un gimnasio donde conversa con Adam y prácticamente le da la bienvenida a su propia franquicia. También se explican los nombres de varios personajes mediante una curiosa justificación: Adam creó esos nombres cuando tenía 10 años de edad porque desconocía sus verdaderas identidades. Entre las referencias más celebradas se encuentra una escena donde Adam dice las mismas palabras que se escuchaban en la introducción clásica de la serie animada. En el final de la película, hay un momento en el cual varios personajes ríen en ronda mirando hacia arriba con los brazos en la cintura, una secuencia que probablemente pase desapercibida para el público general, pero que los fanáticos identificarán de inmediato.
El humor ocupa un lugar importante dentro del relato, quizás incluso en exceso. Las bromas y los chistes aparecen de manera constante, y la película parece consciente de que muchos elementos de la serie original pueden resultar poco creíbles para el público actual. Por eso, opta por reírse de sí misma en varias ocasiones. Un ejemplo es una escena en la que Skeletor lanza su clásica carcajada maléfica y descubre que ninguno de sus seguidores le está prestando atención, lo que provoca una divertida reacción del villano.

Uno de los aspectos más sorprendentes de la película es el nivel de violencia. Aunque su calificación fue PG-13, incluye escenas que llaman la atención, como Man-At-Arms eliminando con un hacha a un villano o varias muertes provocadas por el propio He-Man y por Skeletor, situaciones que jamás ocurrían en la serie animada. Resulta llamativo, porque gran parte del público está compuesto por niños e hijos de quienes crecieron viendo la serie. Otro elemento curioso es la presencia de marcas claramente visibles que aprovechan la película como plataforma promocional, tales como Coca-Cola, Nike y Amazon Prime.
El actor británico Nicholas Galitzine interpreta tanto al príncipe Adam como a He-Man. Su versión de Adam es la de un personaje un poco triste, agotado y constantemente obsesionado con encontrar la espada perdida. Galitzine realiza un muy buen trabajo y resulta evidente la preparación física que realizó para encarnar al “hombre más poderoso del universo”. Su evolución como personaje está bien construida y uno de los momentos más emocionantes llega durante su enfrentamiento contra Trap Jaw. Cuando Teela y Man-At-Arms le gritan que utilice la espada, Adam la levanta y pronuncia la frase que todos en el cine esperabámos escuchar: “¡¡¡Por el poder de Grayskull… yo tengo el poder!!!” La transformación en He-Man está acompañada por un despliegue visual donde vemos crecer su musculatura y adquirir una fuerza sobrehumana con la que derrota fácilmente a su adversario.

Camila Mendes interpreta a Teela, una guerrera valiente que entrenó junto a Adam durante su infancia y que se convierte en una de las principales defensoras de Eternia durante el reinado de Skeletor. Es una combatiente implacable, experta en el combate cuerpo a cuerpo, extremadamente ágil y una destacada piloto de naves. La actriz brasileña, conocida por su personaje en Riverdale, hace una muy buena actuación, secundando a Galitzine. En este caso, la actriz no fue usada como un interés amoroso; simplemente es una amiga que pelea junto al héroe principal.
Por su parte, Idris Elba encarna a Duncan, más conocido como Man-At-Arms. Fue mentor de Adam en su niñez y es el padre de Teela. Elba ofrece una interpretación sólida, aconsejando al héroe y respetándolo. Lo que probablemente genere debate entre algunos seguidores es el cambio racial del personaje, quien siempre había sido representado como un hombre blanco en la serie de dibujos animados y en la película de 1987.

Jared Leto interpreta a Skeletor. Aunque su rostro fue remplazado digitalmente en posproducción por la clásica calavera del personaje (en este caso blanca y no amarilla como en la serie animada), el actor aporta una voz mucho más profunda y amenazante que la de la televisión. Su versión de Skeletor resulta muy efectiva: es un villano despiadado, ambicioso y malvado, aunque conserva buena parte de los gestos caricaturescos y burlones que siempre lo caracterizaron. Leto es un actor muy controversial, pero en este caso muchos críticos y fanáticos elogian su actuación como una de las mejores de la película junto a la de Elba.
Alison Brie interpreta a Evil-Lyn, la poderosa hechicera aliada de Skeletor. Su participación es limitada y el personaje aporta relativamente poco a la historia más allá de sus habilidades mágicas de inmovilizar a sus enemigos. También integra el elenco la brasileña Morena Baccarin en el papel de Sorceress. La Hechicera también tiene pocos minutos frente a cámaras; ayuda a Adam a recordar y recitar las palabras mágicas y demuestra su capacidad para transformarse en ave y vigilar Eternia desde los cielos.
La dirección corre por cuenta de Travis Knight; curiosamente, el responsable de este largometraje de 2 horas y 12 minutos es el hijo de Phil Knight, fundador y dueño de Nike, y es conocido por su trabajo en Kubo y las dos cuerdas mágicas y Bumblebee. Tanto Knight como Leto, Elba y el actor que interpreta a Fisto son reconocidos seguidores de la serie original y jugaron cuando niños con la clásica línea de figuras de acción. Algo muy importante de destacar es que los trajes de los personajes son muy fieles a los dibujos animados y lucen colores vibrantes. Es evidente que Knight buscó respetar los diseños originales y, salvo algunos cambios menores en el atuendo de He-Man, que incorpora una falda de guerrero romano, los vestuarios son excelentes.
La banda sonora juega un papel fundamental en la experiencia cinematográfica. Se escuchan canciones de la legendaria banda británica Queen, incluyendo la canción Princes of the Universe, acompañadas por los inconfundibles acordes de la guitarra de Brian May. También aparecen dos temas muy reconocidos: I’ve Got the Power y What’s Up? de 4 Non Blondes, esta última inmortalizada por el reconocido meme de He-Man.

El resultado es una película muy entretenida, con muchísimo ritmo, grandes secuencias de acción, combates cuerpo a cuerpo y espectaculares enfrentamientos con espadas. Los efectos especiales son abundantes y el increíble reino de Eternia finalmente cobra vida con criaturas tan peculiares como un tigre y un ave parlantes. La película también incluye tres escenas poscréditos que despertaron una enorme reacción entre los fanáticos presentes en las salas. Una de ellas generó auténticos gritos de sorpresa y emoción, probablemente porque nadie esperaba verla. Todo indica que Travis Knight pensó en el futuro y dejó abiertas las puertas para posibles secuelas.
Lamentablemente, a pesar de ser una muy buena película, Masters of the Universe fracasó comercialmente al recaudar solo 29 millones de dólares en su primer fin de semana de estreno. Aunque el personaje de He-Man es mundialmente conocido, ya no posee el atractivo masivo de las franquicias más populares de la actualidad, como Super Mario, Barbie o los clásicos personajes de Marvel y DC.
Aun así, el estudio invirtió más de 170 millones de dólares con la intención de convertirla en una gran franquicia global. La recreación del mundo de Eternia mediante efectos visuales y prácticos llevó a los ejecutivos a considerar que la película tenía potencial para generar secuelas, series de televisión y una amplia línea de juguetes, lo que exigía una producción de nivel blockbuster. Además, invirtieron una enorme cantidad de dinero en promoción. Incluso para el estreno oficial de la película en Los Ángeles decidieron recrear, a escala real y de manera espectacular, el Castillo de Grayskull en la fachada de la entrada del TCL Chinese Theatre.
El gran problema fue que la audiencia no respondió en la medida necesaria para justificar una inversión tan elevada. Solo el 11% de las personas que fueron a las salas de cine tenían menos de 18 años. La película terminó apoyándose principalmente en los fanáticos que habían seguido la serie animada original de mediados de los años 80. La nostalgia de esos seguidores fue un factor importante, pero no resultó suficiente para atraer a un público más amplio.
Fotos cortesía de Giles Keyte/Amazon MGM
