Por Fernando Ottati
Durante años, los fanáticos del universo Marvel han esperado una adaptación definitiva de Los Cuatro Fantásticos. Muchas personas consideran que las películas Fantastic Four (2005), Rise of the Silver Surfer (2007), y el reboot Fantastic 4 (2015) fueron fracasos. Pero ahora, en 2025, ha llegado una nueva película titulada Fantastic Four: First Steps que es la versión definitiva que todos estábamos esperando. ¿Es eso correcto? Para mí, la respuesta es clara: no.
Las dos primeras películas de Fantastic Four no solo no fueron un fracaso, sino que tuvieron mucho éxito tanto en taquilla como en impacto cultural. Con efectos especiales excelentes en comparación con lo que se hace hoy en día y la producción respaldada por figuras como Avi Arad (productor de Spider-Man) y un joven Kevin Feige, quien años después sería el responsable del MCU, esas dos películas marcaron un precedente. El elenco, compuesto por Jessica Alba, Ioan Gruffudd, Chris Evans y Michael Chiklis, supo captar la esencia de los personajes originales. Cada uno de ellos transmitía con autenticidad los rasgos que definieron a los héroes en las historietas. Quizás la única crítica aceptable sería que el personaje de La Cosa no tenía el impacto visual de los cómics, ya que se optó por usar efectos prácticos, en lugar de utilizar CGI para hacerlo más grande. Además, los guiones estaban más orientados al público infantil y juvenil, alejándose del tono de las películas basadas en cómics que luego definiría al MCU. Sin embargo, había alma, química, y respeto por los personajes de los cómics.
El caso del reboot del 2015, Fantastic 4, es un caso completamente distinto. Pese a contar con un elenco prometedor, con Michael B. Jordan, Miles Teller, Kate Mara y Jamie Bell, el filme se vio arrastrado por un guion caótico, reshoots mal integrados y una producción problemática. Los efectos visuales fueron decepcionantes, los personajes perdieron su esencia, y el resultado fue un estrepitoso fracaso, tanto narrativamente como en taquilla.
Ahora, llega el cuarto intento: Fantastic Four: First Steps, esta vez como parte oficial del MCU, aunque en esta versión ellos forman parte de otro universo, la Tierra 828, que cuenta con el espíritu de los años sesenta, pero con algunos adelantos científicos avanzados. Un detalle que no puede pasar desapercibido es que The Incredibles, la famosa película animada, es una clara reinterpretación de los Cuatro Fantásticos. El concepto de familia, los poderes, e incluso ciertos villanos, son una copia directa del grupo creado en 1962 por Stan Lee y Jack Kirby. Por eso, cualquier comparación con esa película sería errónea.
La nueva alineación de First Steps está liderada por el actor chileno Pedro Pascal como Reed Richards/Mr. Fantastic. Lo acompaña la actriz británica Vanessa Kirby como Sue Storm/Mujer Invisible. Joseph Quinn, también británico, interpreta a su hermano Johnny Storm/Antorcha Humana, mientras que Ebon Moss-Bachrach es Ben Grimm/La Cosa. Curiosamente, de todo el equipo, solo este último actor es estadounidense.

En cuanto a la recaudación, solamente en Estados Unidos y Canadá durante el primer fin de semana de estreno, Fantastic Four (2005) recaudó 56 millones de dólares, Rise of the Silver Surfer (2008) unos 58 millones, Fantastic 4 (2015) solo 25 millones, y esta nueva entrega, Fantastic Four: First Steps, recaudó 117 millones de dólares. Comparados con los más recientes estrenos de Marvel, Fantastic Four: First Steps superó ampliamente a Captain America: Brave New World, que recaudó 89, y Thunderbolts*, que alcanzó los 76 millones de dólares.
Pero a pesar de su buen rendimiento en taquilla, no considero que esta nueva versión supere a la del 2005. Pedro Pascal es un actor muy requerido, con otras dos películas en cartelera al momento de este estreno, pero su interpretación de Reed Richards carece del carisma y la genialidad que definen al personaje. Es inteligente, pero no es extraordinario. Además, Pascal mantuvo su característico bigote, algo que nunca ha estado presente en el diseño original del personaje. Su Reed Richards se ve constantemente abatido; no sonríe ni siquiera ante la noticia de que será padre. No transmite liderazgo ni energía. Y en cuanto a sus poderes, en lugar de estirarse con facilidad como en versiones anteriores, aquí apenas logra alargar un poco sus extremidades. Hay una escena que se muestra en los tráilers en donde el villano Galactus lo estira, y este sufre y su cuerpo parece desgarrarse, algo que no se entiende y es un grave error. Reed es un personaje que se estira completamente en los cómics y eso se mostró muchísimo y de gran forma en las películas anteriores.
Sue Storm, interpretada por Vanessa Kirby, aparece mucho más seria que en otras versiones. En 2005, Jessica Alba aportaba una mezcla de belleza y sensualidad, con una presencia magnética. Kirby, en cambio, no proyecta la misma calidez y tiene ciertos rasgos faciales que le dan un aire más cercano al de una villana, lo cual va en contra del espíritu heroico del personaje. Es una actriz un tanto rígida, que estaría más habituada a otro tipo de roles y géneros y se nota que no se siente muy cómoda como superheroína.
El personaje de Johnny Storm es uno de los más cambiados en esta nueva entrega. En manos de Chris Evans, era un conquistador carismático, que se pasaba bromeando y provocando a La Cosa. Aquí, Joseph Quinn interpreta a la Antorcha Humana como un joven apagado, serio, introvertido, que ahora es un científico. La relación con La Cosa es mínima, solo le pide que diga la frase que lo caracteriza varias veces y no mucho más. Durante la película logra traducir y hablar un idioma alienígena completo sabiendo solo una frase, lo cual es un recurso totalmente forzado e imposible. Su energía es muy baja y le falta la potencia, vitalidad y alegría que caracteriza al personaje.
La Cosa, por su parte, es demasiado tranquilo. Siempre se lo conoció por usar shorts o pantalones, pero sin camiseta. Usaba sí una gabardina con sombrero en los cómics y en la versión del 2005 también, pero aquí cuando actúa como superhéroe aparece con un traje que le cubre todo el cuerpo. Tampoco muestra su habitual carácter explosivo. Moss-Bachrach lo interpreta como un personaje calmado, incluso pasivo, que lentamente deambula por las calles de New York, y que rechaza decir su frase característica porque, según él, eso solo lo dicen los dibujos animados. En la versión previa, su rabia contenida era parte fundamental del conflicto emocional del personaje. Inclusive en esta entrega tiene barba, algo que solo una vez en la historia ocurrió en un cómic, y no es habitual en el personaje.

El personaje de Silver Surfer siempre fue un hombre; solo un par de veces, apareció una Silver Surfer femenina en algunos cómics. En esta película tenemos a una mujer interpretando a este personaje, y según los productores, la razón que justifica este cambio es que éste es otro universo y por ello Shalla-Bal, la novia del Silver Surfer original, encarna a este personaje. Hay que notar que los efectos especiales en el personaje del 2008 fueron superiores a los de esta nueva versión; aquí Silver Surfer aparece de color gris oscuro, y no plateada. Muchos fans ven este cambio de género del personaje como un ejemplo de “diversidad forzada”, algo para complacer a un cierto grupo de personas.
Además, hay varias escenas que parecen recicladas de películas anteriores. El momento en que Johnny le muestra un muñeco a Ben, la persecución del Silver Surfer donde con su mano agarra la tabla de surf, y su llama se apaga y cae, hasta la escena final con el personaje de Sue recuerda de manera muy evidente el desenlace de la cinta del 2008. Estas repeticiones no funcionan como homenajes, sino como una demostración de falta de ideas nuevas, en una producción que se viene anticipando desde hace muchísimos años.
En conclusión, Fantastic Four: First Steps es una buena película, con un elenco con algunos actores de renombre y buenos efectos especiales. Sin embargo, al compararla con la versión del 2005, empieza a flaquear en varios aspectos esenciales. Las actuaciones carecen de la vitalidad y autenticidad que caracterizaron aquella entrega, y aunque el tono aquí es más serio y sombrío, también resulta más frío y distante. Algo que sí hicieron bien es mostrar al personaje de Galactus, quien en la versión del 2005 estaba completamente cubierto por una nube. En cuanto a los trajes de los héroes, estos parecen piyamas. Es increíble que con la tecnología que existe hoy en día utilicen estos atuendos que los hace lucir ridículos. Lo único rescatable es que el traje de la Antorcha Humana tiene ciertas líneas y cuando se envuelve en llamas se notan y se asemeja un poco más a la imagen de los cómics, pero ese es un detalle mínimo. Que La Cosa utilice un uniforme completo llama mucho la atención y no se explica nunca a qué se debe esa situación.
En cuanto al guion, desde sus primeros minutos revela una estructura demasiado simple: Reed y Sue esperan un hijo, Silver Surfer llega a la Tierra anunciando la llegada de Galactus, el devorador de mundos, y el cuarteto debe evitar la destrucción del planeta. Galactus, por razones que nunca se explican del todo, está interesado en el bebé, y la película entera gira en torno a esa premisa. Tanto se criticó a la cinta del 2005 por su enfoque infantil, y ahora toda la trama gira en torno a un bebé.
Aunque Fantastic Four: First Steps ha funcionado bien en la taquilla, no logra alcanzar la profundidad emocional ni el espíritu de equipo que hicieron memorable a sus predecesoras. Para quienes vimos varias veces la versión del 2005 y del 2008, esta nueva entrega simplemente no está a la altura.
Paradójicamente, aquellas películas incluían a un villano emblemático como el Dr. Doom, alguien a quien se espera con ansias en el MCU, ya que en la película Avengers: Doomsday, el famosísimo Robert Downey Jr. interpretará al malvado monarca de Latveria. Algo que hay que mencionar, porque es muy rara la elección del nombre, es que Doomsday es el nombre del personaje de DC Comics conocido por matar a Superman en 1992 y que apareció recientemente en las películas de estos héroes.
