Diccionario de Dudas

Por la Prof. Susana Reperger

Un anuncio de automóviles en la televisión asevera: “actua rápido”. Si las dos palabras hubieran aparecido sin tilde, el error sería más justificable, ya que aquí, en Miami, los gráficos en televisión generalmente aparecen sin tilde. Por estar acostumbrados al idioma inglés – idioma en el cual no existe el tilde – no saben dónde colocarlo.

– ¿Qué director o supervisor se preocupa por capacitar al personal a su cargo en cuanto a reglas ortográficas?

– ¿Quién supervisa a los supervisores responsables de agencias de publicidad o medios de comunicación?

– ¿Cómo es posible que presentadores de televisión ganadores de Premios Emmy se equivoquen todos los días?

Cuidamos nuestra piel, nuestro cabello, nuestra salud, ¿y nuestro idioma? Solo pocos se interesan en mejorarlo, cultivarlo y mantenerlo. ¡¡¡Y cuántos se jactan de ser hispanos, de la identidad, del orgullo y de la herencia hispana!!!

Volvamos al principio. Saber por qué llevan tilde las palabras es lo más fácil de aprender. El tilde indica qué sílaba de la palabra debemos pronunciar con más fuerza. En el caso de la palabra actúa indica que debemos pronunciar separadas las dos últimas vocales: ac-tú-a (hiato). Sin tilde, la palabra tiene dos sílabas, ya que las vocales ua siempre forman diptongo (se pronuncian en la misma emisión de voz: ac-tua-ción). Otros ejemplos donde el tilde indica hiato, donde se pronuncian separadas las dos vocales: tía – día – dúo, etc.

El tilde en la palabra “rápido” indica que es esdrújula, que debemos acentuarla en la antepenúltima sílaba; de lo contrario se leerá como grave, acentuada en la penúltima sílaba. Por no ponerle tilde a las mayúsculas leen mal el telepronter, ya que no saben dónde acentuar la palabra ni qué sílaba pronunciar con énfasis: ÚLTIMO ULTIMÓ – CÓMO COMO.

Todas las esdrújulas llevan tilde: ÁREA – TRÁIGALO – RÉGIMEN – BÁSQUETBOL – ÚNICO – AUTOMOVILÍSTICO. La falta de preocupación por el idioma existe en todos los medios de comunicación. Cuando se escriben correos electrónicos por internet es excepcional verlos bien escritos.

Hace poco recibí un mensaje en mi computadora: “Nuevo calendario: el calendario mas cotrovercial”. Evidentemente el texto con errores (lo correcto es más y controversial) se debió a que lo tuvieron que hacer rápido, porque esa es la excusa de los que quieren esconder su ignorancia en cuanto a cuestiones idiomáticas.

Pregunto: ¿por qué no escribir rápido y bien? Cuando un médico debe atender una emergencia todos confían en que lo hará bien y demostrará sus conocimientos; cuando un juez de fútbol decide en décimas de segundos si fue penal o no, pone a prueba su experiencia; cuando debemos preparar un plato rápido nadie lo espera quemado o con mal sabor, porque quien disfruta del arte de cocinar sabe que los platos improvisados suelen quedar más deliciosos que los pacientemente elaborados, y podría continuar con más ejemplos de la vida diaria, cosas que hacemos apremiados por la falta de tiempo y, sin embargo, las hacemos bien.

¿Por qué no nos preocupamos por el buen uso del idioma español? Y por ello cito palabras del poeta y catedrático madrileño Pedro Salinas: “Me parece una incongruencia mental, cuando la humanidad ha lanzado la facultad crítica a todos los rincones de la vida humana, aspirando a su mejoría, que renuncie a aplicar su inteligencia a la marcha y destinos de la lengua. La lengua, como el hombre, del que es preciosa parte, se puede y se debe gobernar; gobernar, que no es violentar, sino muy por el contrario, dar ocasión a las actividades de lo gobernado para su desarrollo armónico y pleno.

Debe gobernarse la lengua desde dentro de cada hombre….el impulso al bien hablar es necesario que brote de la convicción de la persona misma… lo que llamo educar lingüísticamente al hombre es despertar su sensibilidad hacia su idioma, abrirle los ojos a las potencialidades que lleva adentro, persuadiéndole que será más hombre y mejor hombre si usa con mayor exactitud y finura ese prodigioso instrumento de expresar su ser y convivir con sus prójimos”.

¿Por qué el que duda tiene temor a consultar? Solo los inteligentes tienen dudas. Las palabras son mucho más que la ropa del pensamiento, son el pensamiento mismo.

Y por último… recuerde: “Si actúa rápido, escriba bien”.